Archivo diario del 21 de marzo de 2014

Memoria, Verdad y Justicia

Un día como hoy, hace 38 años atrás, la Argentina comenzaba a vivir una de las etapas más tristes de su existencia con el derrocamiento del gobierno democrático de la Presidenta María Estela Martínez de Perón y el inicio de lo que fue la dictadura militar más sangrienta de nuestra historia.

El llamado Proceso de Reorganización Nacional llevó adelante una política sanguinaria implementada a partir del Terrorismo de Estado, donde se violaron sistemáticamente los Derechos Humanos y que significó la desaparición de 30.000 argentinos.

Este período oscuro, de persecución política, de secuestros y de muerte, también llevó al país al caos económico, a través de una política de libre mercado que destruyó nuestro aparato productivo, multiplicó nuestra deuda externa y la pobreza. Toda esta etapa de locura e irracionalidad tuvo su corolario final con la aventura militar en Las Malvinas, que llevó a la muerte a centenares de argentinos, muchos de ellos jóvenes conscriptos.

Uno de los pilares de esta gestión que inició Néstor Kirchner y que hoy continúa Cristina fue la política de Derechos Humanos que acabó con décadas de impunidad, gracias a la anulación de las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final. Este nuevo marco normativo permitió el avance de los juicios por los delitos cometidos durante la dictadura bajo la consigna Memoria, Verdad y Justicia.

A la par, esta gestión promovió la reapertura de las causas por delitos de Lesa Humanidad, la señalización de los centros clandestinos de detención, y la transformación de la ESMA en el Espacio Memoria y Derechos Humanos. Este ámbito instalado sobre uno de los íconos de la barbarie es hoy un punto de referencia nacional e internacional sobre políticas públicas de memoria, de promoción de valores democráticos y de defensa de los Derechos Humanos.

Hoy, los argentinos aprendimos a valorar los beneficios de la vida en libertad y democracia, y sabemos que la vigencia y el respeto de los derechos civiles es el medio más legítimo para la convivencia social y para el desarrollo.

Este Día de la Memoria, debe servir como un espacio para la reflexión y el recuerdo de un pasado que los argentinos no queremos volver a vivir nunca más como sociedad.

Estoy convencido que esta democracia la construimos entre todos, y entre todos la debemos cuidar y acrecentar. Por suerte, hoy tenemos un Gobierno elegido por la amplia mayoría del país, en elecciones abiertas y democráticas. Un Estado presente que garantiza la vigencia de los derechos civiles, y además trabaja por la igualdad y la inclusión social de más argentinos, en un clima de libertad.

Un sistema previsional amplio e inclusivo

Por estos días se hizo público un informe desarrollado por el Banco Mundial donde se destacan los niveles de cobertura social, el valor promedio de las prestaciones y las políticas de redistribución del ingreso del sistema previsional argentino, al que colocan entre los principales de Latinoamérica por su amplitud y carácter progresista.

El estudio compara la evolución de los sistemas previsionales en 18 países de la región, y elogia la política de inclusión previsional desarrollada por Néstor Kirchner que logró la incorporación de más de 2,7 millones de personas al sistema de jubilaciones y pensiones.

“La ampliación del universo alcanzado benefició a la población más vulnerable: el primer quintil de ingresos, es decir, el 20 por ciento más pobre, y a las mujeres”, puntualizó Ignacio Apella, uno de los editores del informe denominado “Más allá de las pensiones contributivas”.

“Argentina ocupa el primer puesto en la región en lo que respecta a la cobertura de la población adulta del primer quintil, con el 85%, mientras que en 12 de los 18 países analizados la proporción para los mayores de 65 años es menor a 10 por ciento”, destaca el estudio.

Así, el Banco Mundial destaca que Argentina y Bolivia ocupan el primer lugar con un nivel de cobertura del 91%, tomando datos del año 2010. En el último relevamiento presentado por la ANSES, demuestra que esa cifra se superó alcanzando al 94,6%.

En diciembre de 2003 había en el país 3.158.164 jubilados y pensionados, mientras que a fines de 2013 llegó a 5.903.589, lo que significa un aumento del 87%.

Por otra parte el informe resalta que Argentina abona los beneficios promedios más altos en relación a la línea de pobreza (3,5 veces), a diferencia de otros países, como Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador y México que no alcanzan a ofrecer un 50% por encima de la línea de pobreza; y otros como Brasil, Chile, Panamá y Paraguay que ofrecen beneficios cercanos a este valor.

Todos estos logros fueron posibles gracias a la decisión política y el coraje de Néstor Kirchner, primero y de Cristina, después. Medidas como la inclusión jubilatoria, la Ley de Movilidad que garantiza dos aumentos anuales en los haberes previsionales, y la estatización de los fondos que eran administrados por las ex AFJP fueron claves para el redireccionamiento del sistema, en busca de una cobertura social más eficaz, solidaria e inclusiva.

Este informe desarrollado por un organismo internacional no hace más que confirmar los resultados de una gestión que trabaja por un Estado presente, activo y solidario con los sectores que más lo necesitan. Y con ese objetivo seguimos trabajando, por el crecimiento de un país cada vez más igualitario.