Cumple un año la política más querida, la Asignación Universal por Hijo

Festejamos un año de la Asignación Universal por Hijo (AUH) porque creemos que esto recién empieza y porque debemos llenar de amor a esta semilla que está creciendo en la sociedad.

Y algunos la critican, si. Aquellos que no lograron ver que nuestro país tenía futuro y que podíamos tomar las riendas de nuestro destino y animarnos a soñar con que estos niños y niñas puedan progresar, educarse y tener salud. ¡Yo creo en ellos! ¡Creo en la infancia, creo en nuestros adolescentes, creo en nuestros jóvenes!

Hoy estamos festejando a los futuros artistas, a los futuros ingenieros, a los obreros del mañana, a los científicos por venir, a las nuevas familias, a las bailarinas y los bailarines, a los nuevos amores… Hoy estamos festejando las nuevas oportunidades que nos da la vida. Hoy festejamos la esperanza. Siempre creí que el primer paso para construir una nueva historia debía empezar por los más vulnerables. ¿Y qué hay más vulnerable que un niño? ¿Y qué hay más hermoso e infinito que las múltiples posibilidades de ser que tiene ese niño?

La AUH vino a suturar esa herida abierta por el pasado, a reconstruir los lazos de solidaridad sobre los que se funda una sociedad. Gracias a este reconocimiento, hemos sacado de la pobreza a más de 1.8 millón de argentinos y argentinas. 1.1 millón de ellos, son niños y niñas. Estos recursos, destinados a que los niños se incorporen al sistema educativo y sanitario es el primer paso en la gran lucha por la inclusión social.

A un año del lanzamiento de esta medida, recibimos datos cada vez más alentadores sobre el proceso de inclusión social que está vigente en nuestro país. La AUH redujo entre un 50 % y 70 % los niveles de indigencia, y bajó en un 30 % la brecha entre ricos y pobres, convirtiendo anuestro país en el más igualitario de América Latina.La Asignación Universal por Hijo alcanzó, desde su implementación, a 3.800.000 niños de familias argentinas. Comparando cifras del año 2003 al 2009, 7 de cada 10 niños dejaron de ser pobres.

Es importante recordar que los niños y adolescentes son ayudados a través de una asignación que los adultos a cargo reciben cuando certifican el cumplimiento decontroles sanitarios y del plan de vacunación obligatorioen caso de menores de cuatro años, y la concurrencia a establecimientos educativos públicos en los mayores de esa edad.En materia de escolaridad se produjo un incremento en la matricula secundaria del 20%.

En materia de Salud se incrementaron en un 56% los controles de salud y de vacunación. Estos datos demuestran que estamos ante un proceso de inclusión revolucionario y transformador en nuestro país y que la AUH es un derecho que llegó para quedarse y transformar la Argentina.

Afortunadamente, no dejamos de sorprendernos para bien, de lo constructivo y lo positivo que ha sido la medida. En lo que lleva de vida, ya ha sido reconocida por distintas investigaciones, informes y organismos nacionales e internacionales.
Festejamos un año. Un año de esperanzas.

Comentarios

  1. Por Diego Bossio

  2. Por ines aguirre

  3. Por Silvana

  4. Por LAFLEUR LAURA

  5. Por lorena lucero

  6. Por Claudia Liliana Rauch

  7. Por Marcela