Cuando la educación y la producción van de la mano

La semana pasada, junto al entonces ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez, y la actual Directora General de Cultura y Educación bonaerense Silvina Gvirtz se entregó un subsidio a la Escuela Agraria Nº 1 Ramón Santamarina de la localidad bonaerense de Tandil.

Este subsidio entregado a este establecimiento educativo será utilizado para realizar mejoras edilicias y para actualizar el equipamiento y las maquinarias agrícolas de la institución, además de adquirir un minibús.

Representa una enorme satisfacción el poder apoyar a esta escuela agrotécnica, ya que son estos establecimientos educativos los que fortalecen la industria en nuestro país, que crece día a día. Estas instituciones son claves para el futuro de nuestra agroindustria, para generar mano de obra especializada y de calidad para el sector, y así seguir agregando valor y trabajo argentino a nuestros productos primarios.

Esta escuela en particular cuenta actualmente con aproximadamente 350 alumnos en el nivel secundario, mientras que el Instituto Agrotecnológico, de nivel terciario, tiene 120 estudiantes.

El establecimiento, que ya cumplió 95 años, forma parte del Consejo del Salame de Tandil, y en pocos días inaugurará un laboratorio de control de calidad.

En sus instalaciones ya se elaboran mermeladas, dulces, embutidos, miel, salamines, quesos, y además funciona allí una fábrica de pan.

Poder acompañar a este tipo de instituciones significa también impulsar el trabajo y el futuro de las distintas regiones de nuestro extenso país. En la labor de este grupo de personas se nota el talento y el esfuerzo de los argentinos. Como tandilense me siento orgulloso de mis vecinos y de su tarea diaria, que habla también de su propia identidad.