Una generación conectada

Esta semana celebramos los primeros 4 años de Conectar Igualdad, la principal política pública de inclusión digital y educativa de alcance federal de nuestra historia. Un 6 de abril de 2010, en el Teatro Cervantes, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner lanzó este programa, que sintetiza la apuesta del Estado y del país por el desarrollo de la ciencia, la tecnología y el conocimiento.

Son más de 3,8 millones las computadoras portátiles entregadas a alumnos y docentes de colegios secundarios del área pública, institutos de educación especial y de formación docente.

Uno de los objetivos principales de este programa es el aporte hacia la universalización de la alfabetización digital, reduciendo la brecha y garantizando una educación más igualitaria.

Esta nueva forma de enseñar y aprender que permiten las netbooks representa un paso adelante hacia una educación pública de calidad para todos nuestros estudiantes. Mejorar nuestra calidad educativa y el acceso a la tecnología significa crear más oportunidades para todos.

El impacto que genera en la enseñanza es amplio y está produciendo un cambio en los modelos de aprendizaje al interior de las aulas. El manejo de contenidos multimediáticos, la habilidad para estudiar con visualizaciones y simulaciones, y la posibilidad de trabajar de modo colaborativo en redes, son algunos de los beneficios que produce la incorporación de estas netbooks en la educación.

Hace pocos meses atrás, tuve la oportunidad de participar del encuentro Universo Conectar en Tecnópolis, donde docentes y alumnos de todo el país presentaron excelentes producciones individuales y colectivas, e ideas innovadoras surgidas del uso de estas computadoras.

Estoy convencido que Conectar Igualdad está sembrando talentos en todo el territorio de nuestro país, canalizando inquietudes, disparando la imaginación y la creatividad, e incentivando carreras y profesiones futuras para nuestros jóvenes estudiantes.

Uno de los aspectos más destacables del programa es la integración tecnológica que genera Conectar Igualdad, no sólo para los estudiantes que reciben las netbooks, sino también para su entorno familiar.

Se sabe que la práctica de uso de estas herramientas tecnológicas llega a los hogares de los alumnos, de manera que impactan positivamente en la incorporación y el aprendizaje de su uso en el seno del hogar tanto para la búsqueda de información, como para agilizar consultas y tareas laborales, y el entretenimiento.

Otro punto relevante, es la incorporación del software libre Huayra a las netbooks de Conectar Igualdad, un sistema operativo propio creado por argentinos y basado en el GNU de Linux, que permite mayor autonomía y soberanía en las decisiones a tomar en el programa.

Todo esto fue posible porque hoy hay un Estado activo, que trabaja para generar una sociedad más igualitaria, y con mejores chances de desarrollo. Porque en la educación de nuestros jóvenes, va también el futuro de nuestra Argentina.

Memoria, Verdad y Justicia

Un día como hoy, hace 38 años atrás, la Argentina comenzaba a vivir una de las etapas más tristes de su existencia con el derrocamiento del gobierno democrático de la Presidenta María Estela Martínez de Perón y el inicio de lo que fue la dictadura militar más sangrienta de nuestra historia.

El llamado Proceso de Reorganización Nacional llevó adelante una política sanguinaria implementada a partir del Terrorismo de Estado, donde se violaron sistemáticamente los Derechos Humanos y que significó la desaparición de 30.000 argentinos.

Este período oscuro, de persecución política, de secuestros y de muerte, también llevó al país al caos económico, a través de una política de libre mercado que destruyó nuestro aparato productivo, multiplicó nuestra deuda externa y la pobreza. Toda esta etapa de locura e irracionalidad tuvo su corolario final con la aventura militar en Las Malvinas, que llevó a la muerte a centenares de argentinos, muchos de ellos jóvenes conscriptos.

Uno de los pilares de esta gestión que inició Néstor Kirchner y que hoy continúa Cristina fue la política de Derechos Humanos que acabó con décadas de impunidad, gracias a la anulación de las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final. Este nuevo marco normativo permitió el avance de los juicios por los delitos cometidos durante la dictadura bajo la consigna Memoria, Verdad y Justicia.

A la par, esta gestión promovió la reapertura de las causas por delitos de Lesa Humanidad, la señalización de los centros clandestinos de detención, y la transformación de la ESMA en el Espacio Memoria y Derechos Humanos. Este ámbito instalado sobre uno de los íconos de la barbarie es hoy un punto de referencia nacional e internacional sobre políticas públicas de memoria, de promoción de valores democráticos y de defensa de los Derechos Humanos.

Hoy, los argentinos aprendimos a valorar los beneficios de la vida en libertad y democracia, y sabemos que la vigencia y el respeto de los derechos civiles es el medio más legítimo para la convivencia social y para el desarrollo.

Este Día de la Memoria, debe servir como un espacio para la reflexión y el recuerdo de un pasado que los argentinos no queremos volver a vivir nunca más como sociedad.

Estoy convencido que esta democracia la construimos entre todos, y entre todos la debemos cuidar y acrecentar. Por suerte, hoy tenemos un Gobierno elegido por la amplia mayoría del país, en elecciones abiertas y democráticas. Un Estado presente que garantiza la vigencia de los derechos civiles, y además trabaja por la igualdad y la inclusión social de más argentinos, en un clima de libertad.

Un sistema previsional amplio e inclusivo

Por estos días se hizo público un informe desarrollado por el Banco Mundial donde se destacan los niveles de cobertura social, el valor promedio de las prestaciones y las políticas de redistribución del ingreso del sistema previsional argentino, al que colocan entre los principales de Latinoamérica por su amplitud y carácter progresista.

El estudio compara la evolución de los sistemas previsionales en 18 países de la región, y elogia la política de inclusión previsional desarrollada por Néstor Kirchner que logró la incorporación de más de 2,7 millones de personas al sistema de jubilaciones y pensiones.

“La ampliación del universo alcanzado benefició a la población más vulnerable: el primer quintil de ingresos, es decir, el 20 por ciento más pobre, y a las mujeres”, puntualizó Ignacio Apella, uno de los editores del informe denominado “Más allá de las pensiones contributivas”.

“Argentina ocupa el primer puesto en la región en lo que respecta a la cobertura de la población adulta del primer quintil, con el 85%, mientras que en 12 de los 18 países analizados la proporción para los mayores de 65 años es menor a 10 por ciento”, destaca el estudio.

Así, el Banco Mundial destaca que Argentina y Bolivia ocupan el primer lugar con un nivel de cobertura del 91%, tomando datos del año 2010. En el último relevamiento presentado por la ANSES, demuestra que esa cifra se superó alcanzando al 94,6%.

En diciembre de 2003 había en el país 3.158.164 jubilados y pensionados, mientras que a fines de 2013 llegó a 5.903.589, lo que significa un aumento del 87%.

Por otra parte el informe resalta que Argentina abona los beneficios promedios más altos en relación a la línea de pobreza (3,5 veces), a diferencia de otros países, como Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador y México que no alcanzan a ofrecer un 50% por encima de la línea de pobreza; y otros como Brasil, Chile, Panamá y Paraguay que ofrecen beneficios cercanos a este valor.

Todos estos logros fueron posibles gracias a la decisión política y el coraje de Néstor Kirchner, primero y de Cristina, después. Medidas como la inclusión jubilatoria, la Ley de Movilidad que garantiza dos aumentos anuales en los haberes previsionales, y la estatización de los fondos que eran administrados por las ex AFJP fueron claves para el redireccionamiento del sistema, en busca de una cobertura social más eficaz, solidaria e inclusiva.

Este informe desarrollado por un organismo internacional no hace más que confirmar los resultados de una gestión que trabaja por un Estado presente, activo y solidario con los sectores que más lo necesitan. Y con ese objetivo seguimos trabajando, por el crecimiento de un país cada vez más igualitario.